Vengan les cuento…

Hace unos años nos hicimos amigos de un grupo de pelaos que vivían en un hogar de Bienestar Familiar junto a nuestra casa.  Tuvimos unas guerras de agua fabulosas, partidos de pinpón, micro, películas, asados… La locura total.  Incluso, nos pedían que les lleváramos a la iglesia (evangélica) los domingos, más que todo para no quedarse aburridos en casa, y porque en la iglesia podían tomar todo el tinto que quisieran; ¡con mucha azúcar!

En la iglesia hubo familias que les acogieron y otras que no.  De las primeras, algunas les hicieron promesas que poco cumplieron.  De las que no les acogieron, algunas prefirieron cambiarse de iglesia, para que sus hijos no compartieran grupo de jóvenes con “esos niños”. 

Yo me rascaba la cabeza, porque en la biblia Dios nos pide decenas de veces que cuidemos a los huérfanos, las viudas y los extranjeros.  Dice que esa es la verdadera religión.

Luego hablé con el cura del barrio y le dije que si él los podía invitar a la iglesia los domingos, porque había algunos que no tenían autorización de ir a mi iglesia (evangélica). El cura me regañó por haber invitado a los otros sin haber preguntado si eran bautizados en la iglesia (Católica).  Después se disculpó, pero nunca invitó a los pelaos.

Yo seguía rascándome la cabeza.

A medida que crecieron, les fuimos sintiendo parte de nuestra familia: como primos y primas.  Y cuando los dos primeros se acercaron a los 18, nos enteramos del choque que les esperaba.  El sistema les egresa, que en plata blanca significa que salen a vivir una vida de adultos, pero sin las destrezas básicas para sobrevivir como tales.

Bien tercos que somos, decidimos que esta vez la iglesia sí debía hacer algo.  Y desde entonces, Fundación Comunidad Viva se ha dedicado a empoderar a iglesias locales para que sean agentes de transformación social y espiritual, sobre todo en la vida de estas juventudes que tienen mucho potencial, pero que se ven limitadas por la falta de redes de apoyo y el débil reconocimiento de sus derechos.  Entre todos podemos restaurar esos lazos, ¡tejer esperanza!

Jorge Enciso
Director Estratégico
Jorge

La Familia Enciso Harder

La Familia Enciso Harder ​ha tenido el privilegio de ver a la Fundación crecer en la medida en que sus hijos lo hacen. De hecho, muchos de los programas de la Fundación han empezado con uno de ellos, dándole ese carácter orgánico a su trabajo. Fue en Memphis donde aprendieron las dinámicas de desarrollo comunitario, pero en realidad llevan en las venas, por tradición familiar, el amor por el trabajo con comunidades desde una perspectiva centrada en el evangelio de amor y construcción de paz.

NUESTRO EQUIPO

Janneth Parrado

Gestora Social – Coordinación SuperVacanes

Janneth ve una necesidad en su comunidad y se inventa la forma de involucrarse, lo cual la ha convertido en una estudiante y aprendiz perpetua. Su esposo y tres hijos participan de todos sus proyectos comunitarios que van desde pintar murales hasta sembrar huertas urbanas. Dirige el Centro Comunitario en San Antonio.

Marcela Cristancho Daza

Gestora Social

Marcela llama, coordina, inventa, conecta, programa… en fin, hace que una idea se convierta en realidad. Pero lo que más disfruta es pasar tiempo con los niños haciendo tareas o jugando fútbol. Es licenciada en Preescolar y es esposa y madre de una niña.

Hillary Merwin

Gestora Social Coordinación Love & Be-Loved

Hillary considera a Colombia como su segundo hogar y la comunidad bogotana como su segunda familia. Disfruta tanto el desarrollar procesos de construcción comunitaria como escalar sobre roca. En torno a su trabajo se han tejido algunos de nuestros programas más importantes.

Liber Alturo

Gestor Social

Liber lleva años apoyando la fundación y disponiendo sus recursos y talentos … ¡de hecho, en su casa nacieron los SuperVacanes! Junto con su esposa Janneth, dirigen el centro comunitario en San Antonio y brindan mucho amor a los niños de su barrio.

Daniel Pérez

Director Ejecutivo

Daniel ha recorrido montes, valles y desiertos siempre en búsqueda de formas de aprender sirviendo y de servir aprendiendo. Su experiencia en la conformación de Fundación Tejer Vida le ha dado el combustible para asumir ahora el reto de liderar Fundación Comunidad Viva en la construcción de tejido social.

Martha Coral

Directora Administrativa

Martha ha hecho contribuciones muy significativas al desarrollo de nuestro objeto social, tanto en la gestión de procesos de formación en las comunidades (por ejemplo en Pacho y Tibaná), como desde la administración de proyectos y recursos. Su estructura mental de ingeniera es lo que nos mantiene a flote y fuera de problemas.

Angélica Delgadillo

Gestora Social – Coordinación La Cueva

Angélica ha trabajado por años con juventudes, poniendo su creatividad artística al servicio de herramientas pedagógicas que construyen una mejor sociedad. Desde el Colectivo Artístico Júbilo ha recorrido el país generando transformaciones y ahora sirve en Fundación Comunidad Viva construyendo redes y procesos sociales.

Ginny Harder

Gestora Social

Ginny ha aprendido el balance perfecto entre hospitalidad y cuidado del hogar, y así es como la Fundación pudo nacer en la sala de su casa. Hoy en día ella ayuda a mantener la visión original de la Fundación por medio de la investigación en los temas pertinentes, sin descuidar el cuidado pastoral de las comunidades con las que trabajamos.

Jorge Enciso

Director Estratégico

Jorge disfruta mucho ver comunidades florecer, sobre todo si la iglesia local logra integrarse en estos procesos. Le gusta cantar en público para avergonzar a Ginny.

NUESTRA JUNTA DIRECTIVA

Daniel Harder

Presidente

Martha Coral

Vice Presidente

Luisa Valero

Jorge Enciso

DAVID BROUCEK

Ken Massey

Charles Davis